Icono del sitio diario.com.co

Campañas se vuelcan a las regiones: minga por Cepeda, giras de Valencia y De la Espriella marcan la recta final

A menos de dos meses de las elecciones presidenciales, las campañas entraron en una fase decisiva en la que el pulso ya no se libra únicamente en los debates nacionales, sino en el territorio. Con 50 días por delante, los principales candidatos intensifican su presencia en las regiones en busca de consolidar apoyos que pueden definir el resultado en primera vuelta.

En ese escenario, la campaña de Iván Cepeda apuesta por una estrategia de movilización social con sello territorial. A partir de esta semana, iniciará una minga nacional que recorrerá distintas zonas del país durante un mes, con el objetivo de fortalecer su base electoral y ampliar su alcance hacia sectores aún indecisos.

La iniciativa estará liderada por su fórmula vicepresidencial, Aída Quilcué, quien comenzará la agenda en Pasto. La elección del punto de partida no es menor: el sur del país ha sido históricamente un bastión clave para las fuerzas progresistas, y la campaña busca reafirmar ese respaldo mientras intenta expandirse hacia otros territorios.

Aunque Cepeda no estará presente en todos los eventos, sí se espera su participación en momentos estratégicos del recorrido, especialmente en el cierre en Bogotá. En paralelo, su equipo continúa explorando acercamientos con sectores de centro, en una jugada que apunta a ampliar su coalición más allá de la base tradicional del Pacto Histórico.

La disputa por el centro y el voto regional

El movimiento hacia el centro se ha convertido en uno de los ejes de la campaña de Iván Cepeda, con acercamientos a sectores de la Alianza Verde y diálogos con figuras del Partido Liberal, que aún no define una postura oficial. Estos gestos reflejan una estrategia que combina movilización territorial con construcción de alianzas políticas.

En la otra orilla, la candidata del Centro Democrático, Paloma Valencia, también intensificó su agenda regional. La senadora recibió el respaldo de varios exalcaldes y exgobernantes locales, consolidando una red de apoyos que busca fortalecer su presencia en diferentes zonas del país.

Su gira incluye paradas en regiones clave, con el objetivo de posicionarse como una alternativa capaz de disputar tanto el voto tradicional de la derecha como sectores desencantados con el actual gobierno. La incorporación de nuevas figuras a su campaña ha sido interpretada como un intento por ampliar su espectro político.

Tensiones en la derecha y apuesta territorial

En paralelo, el candidato Abelardo de la Espriella también avanza en su estrategia regional, con una gira por Antioquia y un discurso centrado en el fortalecimiento de los gobiernos locales.

Su propuesta de canalizar recursos directamente a las alcaldías busca conectar con liderazgos territoriales, en una apuesta por descentralizar la ejecución del presupuesto y ganar respaldo en las regiones.

Sin embargo, su camino no ha estado exento de tensiones. El reciente cruce con el Centro Democrático, particularmente con el entorno de Paloma Valencia, evidencia la fragmentación dentro de los sectores de derecha. Las diferencias discursivas y estratégicas han escalado en los últimos días, marcando un tono más confrontativo en la campaña.

El factor regional como clave electoral

Más allá de las diferencias ideológicas, todas las campañas coinciden en un punto: el peso de las regiones será determinante en el resultado electoral. La movilización territorial, los liderazgos locales y las alianzas regionales pueden inclinar la balanza en una contienda que, según las encuestas, se mantiene competitiva.

Los últimos sondeos ubican a Iván Cepeda como líder en intención de voto, seguido por Abelardo de la Espriella y Paloma Valencia. Sin embargo, la diferencia entre los candidatos y el margen de indecisos dejan abierto el escenario.

En este contexto, la presencia en territorio deja de ser un complemento para convertirse en el eje central de las campañas. Las plazas públicas, los encuentros regionales y las giras se transforman en espacios clave para conectar con los votantes y consolidar apoyos.

Recta final con múltiples frentes

Con la primera vuelta programada para el 31 de mayo, las campañas enfrentan una recta final marcada por la intensidad. Cada movimiento, alianza o declaración puede tener un impacto directo en la intención de voto.

La minga de Iván Cepeda, las giras de Paloma Valencia y Abelardo de la Espriella, y las tensiones entre sectores políticos reflejan una contienda en plena ebullición.

En un país donde el voto regional tiene un peso determinante, la disputa ya no se define solo en los grandes discursos, sino en la capacidad de cada campaña para construir confianza en el territorio.

Porque, en esta etapa, más que promesas, lo que está en juego es quién logra conectar con las realidades locales y traducir ese respaldo en votos el día de las elecciones.

Salir de la versión móvil