A menos de un mes de las elecciones presidenciales del 31 de mayo, el mapa político en Colombia comienza a definirse con mayor claridad. Los principales partidos y movimientos ya han tomado posición frente a los candidatos, configurando un escenario en el que las alianzas y respaldos serán determinantes en la recta final de la campaña.
Entre los aspirantes que lideran las encuestas se encuentran Iván Cepeda, Paloma Valencia y Abelardo de la Espriella, cada uno con estrategias distintas en cuanto a la construcción de apoyos partidistas.
Cepeda consolida una coalición amplia desde el oficialismo
El candidato del Pacto Histórico parte con el respaldo de su propia colectividad, una alianza que reúne sectores como la Unión Patriótica, el Polo Democrático, Colombia Humana y el Partido Comunista, entre otros. Este bloque logró consolidarse tras varios procesos ante el Consejo Nacional Electoral.
A esta base se suman apoyos de otros sectores políticos, incluyendo a la Alianza Verde, aunque no sin divisiones internas, así como movimientos como En Marcha, liderado por Juan Fernando Cristo, y el partido Comunes.
También se han sumado figuras individuales de partidos tradicionales, lo que refuerza la estrategia de ampliar su base más allá del oficialismo. Este bloque busca consolidar una mayoría diversa, aunque no exenta de tensiones internas.
Valencia reúne el respaldo de los partidos tradicionales
Por su parte, Paloma Valencia ha logrado aglutinar el apoyo de varios partidos tradicionales, comenzando por el Centro Democrático, del cual es una de sus principales figuras.
A este respaldo se suman el Partido Conservador Colombiano, el Partido Liberal Colombiano y el Partido de la U. Además, cuenta con el apoyo de sectores surgidos de la llamada Gran Consulta, como el Nuevo Liberalismo de Juan Manuel Galán y el Partido Oxígeno de Ingrid Betancourt.
Este respaldo le permite consolidar una estructura política robusta, apoyada tanto en maquinaria electoral como en liderazgos regionales.
De la Espriella apuesta por el discurso independiente
En contraste, Abelardo de la Espriella ha intentado posicionarse como una figura ajena a los partidos tradicionales, rechazando públicamente los respaldos formales. Sin embargo, en la práctica ha recibido apoyos indirectos.
Entre ellos se encuentran el Salvación Nacional, vinculado a Enrique Gómez, y Colombia Justa Libres. Asimismo, sectores del Cambio Radical han dado libertad a sus militantes para respaldarlo o apoyar a Valencia, lo que abre un margen de maniobra importante.
Otros candidatos y apoyos en construcción
Más allá de los tres principales aspirantes, otros candidatos también cuentan con respaldos definidos. Sergio Fajardo participa con el apoyo de su movimiento Dignidad & Compromiso, mientras que Roy Barreras lo hace con La Fuerza. Por su parte, Mauricio Lizcano cuenta con el aval de la ASI y Miguel Uribe Turbay con el Partido Demócrata.
En paralelo, figuras como Claudia López, Luis Gilberto Murillo y otros aspirantes han optado por recoger firmas, apostando por movimientos ciudadanos más que por estructuras partidistas tradicionales.
Un escenario en plena reconfiguración
El panorama evidencia una clara división entre quienes buscan consolidar grandes coaliciones y quienes intentan capitalizar el voto independiente. A medida que se acerca la primera vuelta, los apoyos partidistas no solo reflejan afinidades ideológicas, sino también estrategias para sumar votos en un escenario cada vez más competitivo.
Con alianzas ya definidas y otras aún en movimiento, la carrera presidencial entra en su fase decisiva, donde cada respaldo puede marcar la diferencia.

