En un movimiento que redefine el mapa político de cara a las elecciones presidenciales de 2026, el Partido de la U confirmó oficialmente su respaldo a la candidatura de Paloma Valencia, consolidando una alianza que busca posicionarse como una opción de centro con proyección nacional.
La decisión, adoptada por la bancada de congresistas actuales y electos de la colectividad, se produce tras varios días de intensas discusiones internas y refleja un intento por unificar fuerzas en torno a una candidatura con capacidad competitiva frente a otros bloques políticos.
En el mismo anuncio, el partido ratificó el acompañamiento a la fórmula vicepresidencial encabezada por Juan Daniel Oviedo, destacando la combinación como una apuesta por la estabilidad institucional y la recuperación de la confianza en el Estado.
Una decisión con fisuras internas
Pese al respaldo mayoritario, la determinación no estuvo exenta de fracturas. Sectores del Partido de la U manifestaron reservas frente a la adhesión, evidenciando las tensiones que atraviesan a la colectividad.
Congresistas como Julián López y Antonio José Correa se mostraron distantes de la decisión, en parte por su cercanía con el gobierno del presidente Gustavo Petro y sectores del oficialismo.
Estas diferencias reflejan un fenómeno más amplio: la fragmentación de los partidos tradicionales y la dificultad de consolidar líneas ideológicas claras en un escenario político cada vez más polarizado.
Una alianza en construcción
El respaldo de la U se suma a otros apoyos que ha venido acumulando la campaña de Paloma Valencia, incluyendo sectores del Nuevo Liberalismo y acercamientos con distintas fuerzas tradicionales.
Este proceso de alianzas apunta a construir una coalición amplia que logre disputar el centro político, un espacio clave para definir la primera vuelta electoral.
Desde la colectividad, se insistió en que la decisión responde a la necesidad de respaldar una candidatura que garantice “estabilidad institucional, seguridad y mejores condiciones de vida”, en un mensaje dirigido tanto al electorado como a los sectores económicos.
El pulso por el centro político
El apoyo del Partido de la U también se interpreta como un movimiento estratégico en la disputa por el centro, donde convergen varias candidaturas y donde aún no hay un liderazgo completamente consolidado.
Mientras tanto, otras colectividades como el Partido Liberal Colombiano, el Partido Conservador Colombiano y la Alianza Verde continúan en deliberaciones para definir sus respaldos, en medio de tensiones internas y posibles divisiones.
El resultado de estas decisiones será determinante para configurar el tablero electoral en las próximas semanas.
Más allá del respaldo: el reto de la cohesión
Aunque el anuncio fortalece la candidatura de Paloma Valencia, el verdadero desafío estará en mantener la cohesión de los sectores que hoy la respaldan.
Las diferencias dentro del Partido de la U evidencian que el apoyo no es unánime y que la campaña deberá gestionar tensiones internas si quiere consolidarse como una opción sólida.
En un escenario electoral marcado por la fragmentación y la disputa por el centro, cada adhesión cuenta, pero también cada fisura pesa.
Porque en la carrera hacia 2026, no solo se trata de sumar apoyos, sino de construir una narrativa capaz de sostenerlos en el tiempo.


