La senadora y precandidata presidencial Paloma Valencia volvió a quedar en el centro de la discusión política luego de cambiar el tono de sus declaraciones sobre una hipotética extradición del presidente Gustavo Petro.
La dirigente del Centro Democrático había manifestado días atrás, durante una entrevista con la periodista Vicky Dávila en SEMANA, que veía con preocupación el uso político de la justicia y evitó comprometerse de manera clara frente a la posibilidad de firmar una extradición contra el mandatario colombiano en un escenario hipotético.
Sin embargo, esta semana endureció su postura y aseguró públicamente que sí aprobaría la extradición de Petro si existiera una solicitud formal avalada por la Corte Suprema de Justicia y respaldada por pruebas judiciales.
El cambio de mensaje
La nueva posición de Valencia fue divulgada a través de su cuenta en redes sociales, donde compartió un fragmento de una entrevista concedida al programa Indagatoria, dirigido por el periodista Melquisedec Torres.
En ese espacio, la candidata afirmó que durante un eventual gobierno suyo la justicia no sería utilizada para perseguir adversarios políticos ni para proteger figuras de poder.
“Si a Petro lo piden en extradición y la Corte Suprema la avala, se extradita”, escribió la congresista en un mensaje publicado en X.
La dirigente insistió en que su posición busca defender el principio de igualdad ante la ley y evitar cualquier tipo de trato preferencial basado en el impacto político de una decisión judicial.
“No usaría la justicia como arma política”
Durante la entrevista, Valencia reiteró que rechaza el uso de procesos judiciales con fines electorales o de persecución política.
“Yo no voy a convertir la extradición en un mecanismo para perseguir políticamente a la gente. Yo no creo en la instrumentalización de la justicia”, afirmó.
No obstante, introdujo una precisión que marcó distancia frente a las declaraciones que había entregado anteriormente en SEMANA.
Según explicó, si existiera una acusación formal por parte de Estados Unidos y se surtiera completamente el procedimiento judicial colombiano, respaldaría la extradición sin importar las consecuencias políticas que pudiera generar.
“Cualquier persona que haya cometido delitos y sea solicitada en extradición, si el trámite llega a mis manos y me corresponde firmar, se va”, expresó la precandidata.
Incluso añadió que esa decisión aplicaría también para Gustavo Petro “sin discriminación alguna”.
Lo que había dicho en SEMANA
Las nuevas declaraciones contrastan con la postura más cautelosa que mostró días atrás durante su conversación con Vicky Dávila.
En aquella entrevista, la periodista le preguntó directamente si firmaría una eventual extradición de Petro en caso de llegar a la Presidencia y recibir una solicitud formal respaldada por las cortes.
Valencia respondió entonces que se trataba de un escenario “hipotético y difícil”, y señaló que primero habría que revisar las pruebas, el contexto jurídico y las condiciones del caso.
Aunque reconoció que los mandatarios deben cumplir la ley, también advirtió sobre los riesgos políticos de judicializar a líderes con amplio respaldo popular.
“Esas persecuciones políticas de líderes son tremendamente complicadas”, dijo en ese momento.
La senadora también afirmó que un escenario de esa magnitud no solo impactaría al presidente, sino también a los millones de ciudadanos que lo respaldan políticamente.
Debate político y reacciones
El cambio de discurso generó reacciones inmediatas en redes sociales y sectores políticos.
Mientras algunos usuarios interpretaron las nuevas declaraciones como una aclaración jurídica frente a un escenario hipotético, otros señalaron que Valencia modificó su postura tras las críticas recibidas por no responder de manera contundente en la entrevista inicial.
También hubo sectores que cuestionaron el uso reiterado de escenarios judiciales hipotéticos dentro del debate político colombiano, especialmente en medio del ambiente preelectoral que ya comienza a marcar la discusión pública rumbo a las próximas elecciones presidenciales.
Por ahora, las declaraciones de Paloma Valencia vuelven a posicionarla en el centro del debate político nacional y reactivan las tensiones entre oposición y oficialismo alrededor de temas relacionados con justicia, extradición y uso político de las instituciones.


